Algo no está bien, lo puedo sentir otra vez, ésta no es la primera vez que me dejas esperándote. Tristes excusas y altas falsas esperanzas. Ya lo veía venir, aún sigo sin entender por qué te dejé entrar. Lo supe todo el tiempo, eres tan previsible. Sabía que algo saldría mal, así que no tienes que llamar o decir nada al respecto. Eres tan previsible. Así que llévate tus palabras vacías, tus promesas rotas, y todo el tiempo que me robaste, porque ya estoy harta de esto. Podría entregarlo todo, estoy haciendo todo lo que tenía que hacer. Ahora estoy cambiando, viviendo el día a día, te regreso todo lo que me diste.