Solo quiero gritar que nada me queda sin ti.

expr:id='"post-body-" + data:post.id'>
Me hubiera gustado correr al fin de mundo para intentarlo de nuevo, para verte sonreír solo una vez más. Pero en lugar de eso, me salió refugiarme en un abrazo, que ahora recuerdo como el más vacio de todos. Me rendí, decidi llorar y darme la vuelta. No me imaginé que después de eso pudiera volver a mirarte a los ojos y reírme. Pero sí, tienes ese extraño poder de hacer conmigo lo que quieras. Te he extrañado, de hecho, sigo haciendolo. Te quiero, y por suerte o por desgracia, no dejaré de hacerlo.