No juegues a insistir, las excusas ya existian antes de ti.
expr:id='"post-body-" + data:post.id'>
Mirame bien, me observo en mi cuarto, en este mar de lágrimas con este barco parto a un lugar donde cambiar mi alma al viento. Pensé en dejarlo todo, no puedo más, lo siento. Un día gris miré mi cara blanca en el espejo, notaba como oscurecía y lloraba el reflejo. Grito de desespero en el que espero tanto y NADA, me dibujo ahorcada. Cada momento es cada vez más lento y es que cuando duele tanto respirar, no pasa el tiempo. No pasa nada, sentir se ha vuelto nulo. Indago en mi interior, en el dolor. Dudo que se ate con más fuerza mi alma, al marcar todo mi cuerpo, y levantar mis palmas para rendirme. A estas alturas es más fácil hundirme. Por más que lo intentes no sabes bien qué decirme para animarme, ya nada puede hacerme sonreír. Sé que escapar de esta forma es peor que huir, juro que esto no es lo único que me propuse conseguir. Sé que haciendo lo que pienso perderé la razón, lloro sin control, este cuarto es tan oscuro que no puedo ver el sol. Soledad es lo que me invade, mi alma se escapó del cuerpo y ya no tiene dueño.
Publicado por
Abril Lee Místuits
el
12/22/2011 10:59:00 a. m.